sábado, 31 de diciembre de 2011

Sí, yo estuve en #BasesJun29D


Si alguno de vosotros visitáis este blog por qué os interesan simplemente mis andanzas comerciales os aviso, esta entrada forma parte de mi cara “B” así que comprenderé que aprovechéis mejor vuestro tiempo revisando la factura de telefónica, Endesa o el extracto de la cuenta corriente, siempre encuentras algunos eurillos que reclamar.

Asistí a #basesjun29D. Para compensar mi falta de experiencia en estos eventos me organicé como en esas jornadas de formación maratonianas a las que nos solemos apuntar sin estar muy convencidos de los resultados. Así que me dirigí sobre la marcha a la máquina del café que es el mejor lugar para hacer los primeros contactos y cruzar las primeras y superficiales impresiones. Seguidamente localicé los lavabos y mi lugar asignado. Con el terreno controlado pasé por caja quedando inscrito en el evento y con derecho a bocata y menú de 8 euros.

El objetivo era mejorar o completar un documento inicial que constaba de 2 partes, la primera sobre política general y la segunda sobre el funcionamiento interno. Todos los grupos trabajarían sobre la totalidad del documento para, ya por la tarde, agrupar las enmiendas en un único documento. Tras las presentaciones de rigor el más lanzadillo de mi grupo propuso 15 min de lectura antes de empezar. Los deberes se suelen traer hechos de casa pensé, pero callé. Creo que no fuí el único por las caras que pusieron el resto. Invertir ese tiempo en un segundo café era lo previsto hasta que vi que el chiringuito lo habían desmontado, el día sería largo sin café.

Ya de nuevo reconstituido el grupito de trabajo los perfiles quedaron claros pronto. Uno asumió el papel de moderador, otro el de veterano y un tercero con todo el aspecto de revienta-acuerdos. Por centrar el debate propuse obviar la primera parte, tan general como imposible de barajar, y centrarnos en lo que dio origen al encuentro, los cambios necesarios en la organización para hacerla más ágil y menos dependiente de las habituales oligarquías que manejan los partidos políticos. No caló mucho mi propuesta. A la llamada de un conocido, hasta ese día virtual, me ausenté dejándolos debatiendo sobre unas comas mal puestas. Al incorporarme los cerros de Úbeda los vi cercanos. Uno exigía que debiera aparecer sin falta en el documento el carácter republicano del partido y la denuncia del concordato con la Santa Sede. Por un momento dude si sentarme o salir corriendo pero mi lamentable estado de forma hizo que reflexionase, me senté a la espera de escuchar la socialización de la banca o la refundación del INI.

Con semejante panorama apareció uno de los que menos había hablado. Como soldado viejo en muchas batallas como estas observé su estrategia de aproximación al insurgente, le hizo varias caricias dialécticas y le hizo ver al talibán, que existe en toda organización, que dejase fuerzas para el viaje de vuelta. Como era de prever reforzar el control a los malvados mercados aparecería en las propuestas de nuestro grupo. Ni una palabra de los políticos manirrotos y “yonquis” de la deuda. No vi oportuno dar a conocer mi postura contraria a la subida de impuestos sin antes arreglar la economía sumergida y mucho menos el lema demasiado liberal “de administraciones austeras emergen sociedades ricas”.

El segundo bloque respondió en parte a los temas fundamentales que, considero, son el problema y a la vez la solución para el Psoe del futuro si aspira a ser de nuevo portavoz de la socialdemocarcia española. Una persona un cargo (orgánico o público), sufragio universal para cualquier elección interna, tolerancia cero con la corrupción, abandonar el "todo por las bases pero sin las bases", limitación de los mandados, etc.… pero para mí se quedó corto. El Psoe no tiene otra solución más que innovar en política. Una innovación como respetar de nuevo a los funcionarios como grantes de la imparcialidad de la administración, diseñar perfiles para cada cargo orgánico o lista electroral, que se pueda presentar todo militante que cumpla ese perfil y luego simplemente votar siendo el orden de las listas, por ejemplo, el que marque los votos.  Sentido común a espuertas si pretendemos ser entendidos por la sociedad y ser de nuevo sus interlocutores. Si, como en cualquier empresa la captación del personal es la clave del éxito y del fracaso. Deberle el puesto a alguién y no a tus méritos es el primer paso para perder toda capacidad de ver la realidad que te está atropellando.

De lo que ocurrió durante la comida y por la tarde os contaré que el evento seguía sin café por lo que opté por tomar el sol mientras saltaba de una conversación a otra. Cuando consiguieron menearnos del agradable sol de invierno vimos en acción a dos grandes comerciales a través de una pantalla arrimando el ascua a su sardina y vendiendo su producto/candidato para que se lo comprásemos a cualquier precio. Vi también que los asesores de imagen no son conscientes de los perversos efectos que hace una web-cam mal ubicada. Si Elena Valenciano ha visto ya el video supongo que estará preparando la carta de despido del que colocó la camarita.

Si no me equivoco este nuevo comunicado me temo que será para los "candidatos" como el resfriado que me traje de Jun, malestar general y dolor de cabeza para olvidarlo todo en un par de días. Por cierto, nuestro anfitrión creo que batió el record, si existe, de entrevistas en un día.

PD si os quedan ganas de leer "Muestramé tú equipo e igual te voto"

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace tiempo que te conozo y aprecio y me sorprende esta afinidad política que explicas.

Me sorprende porque trabajas en una empresa privada, de iniciativa personal, que se ha desarrollado en un mercado libre (relativamente), que creció gracias a la posibilidad de hacer negocios y crecer que tiene el capitalismo. Sin embargo, la opción que describes en tu blog propugna lo contrario.

Ellos deciden por ti lo que se debe hacer, lo que se debe desarrollar, o no. Ellos recaudan impuestos que luego dirigen a los negocios que ellos deciden (recuerda las subvenciones a las placas solares). En fin, como decía el anuncio de la Dirección de Tráfico, "porque no podemos conducir por ti" Hasta en eso se querían inmiscuir en nuestra libertad.

No quiero decir que la otra propuesta que tenemos en España sea la mejor para los empresarios. De hecho ha empezado mal, muy mal, subiendo los impuestos. Al final todos son lo mismo.

Unknown dijo...

Hola Anónimo: por el tono con el que escribes el comentario veo que te decepciono. No eres al primero. Yo me pregunto muchas veces si tengo cabida en ese partido. Y te daré la misma respuesta que me doy a mi mismo. Creo en la educación/sanidad/justicia públicas y de calidad como único camino de dar las mismas oportunidades a todo el mundo. Pero también creo que una administración austera propicia una sociedad rica. Creo en el esfuerzo y no en el "todo gratis". Creo que lo que no se paga no se valora. Y creo que las administraciones no son las encargadas de generar empleo sino que debe generar un marco claro, diáfano y estable dónde actuar la iniciativa privada.

Ignacio Henares dijo...

pues yo creo que tienes perfecta cabida en el PSOE y si ahora das la cara está claro que es por tus ideas y convicciones y no por interés particular.

Y sobre la pretendida libertad de conducir a la velocidad que se quiera y con las copas que se quiera mejor ni hablar porque CHOCA como los borrachos y los locos al volante y es confundir la VELOCIDAD con el tocino.

Anónimo dijo...

No NO te decepciono. Todo lo contrario. Es estupendo buscar y confrontar las ideas propias.

Bien dices que debe ser la iniciativa privada la que deben crear riqueza, empleo, estabilidad... Todo ello tutelado por una administración publica justa e independiente. Pero solo eso: tutelar.

No creo que deba imponernos una educación ni una sanidad. ¿Has pensado como sería la educación y la sanidad si lo que nos incautan via impuestos nos lo dieran para que nosotros libremente nos buscaramos la educación y la sanidad? Seguro que habría mejor educación y mejor sanidad. Las escuelas, las universidades, los hospitales competirían entre ellos para ser los mejores y atraer nuestro dinero. La administración solo deberían vigilar, por ejemplo, unos mínimos de calidad en la enseñanza y que ser mayor de cierta edad no te excluyera de los servicios médicos...

Desde luego la política de regalar y regalar solo ha creado más vagos. Y no es despectivo, es condición humana. Si te dan las cosas "gratis" ¿para qué esforzarte en conseguirlas?


(Otra cosa es la justicia, pero eso llevaría tiempo de expicar)